lunes, mayo 18, 2009

"No te salvaste" Benedetti





Así definía Mario Bennedetti a la Muerte. "Después de todo, la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida".

De pequeño escuche eso de "el día que naciste todos estaban alegres mientras tu llorabas, vive para que el día que mueras aquellos lloren." Creo que lo conseguiste y serás eterno.

Aunque me repita en este blog no me canso, os dejo este trozo de la película (os recomiendo) que lleva el nombre de uno de sus poemas y para mí de los mejores No te salves.



«Te dejo con tu vida, tu trabajo, tu gente, con tus puestas de sol y tus amaneceres. Sembrando tu confianza, te dejo junto al mundo, derrotando imposibles, segura sin seguro (...) Pero tampoco creas a pie juntillas todo. No creas, nunca creas,
este falso abandono. Estaré donde menos lo esperes. Por ejemplo, en un árbol añoso de oscuros cabeceos. Estaré en un lejano
horizonte sin horas, en la huella del tacto, en tu sombra y mi sombra (...)».

Así se despedía Mario Benedetti en 'Chau número tres'. El uruguayo meditaba sobre la relatividad de la ausencia. También ahora es relativa. Como legado deja sus palabras y su forma de entender la vida.

Siempre tuyo YO.

martes, mayo 12, 2009

Antonio Vega



<< Donde nos llevó la imaginación
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos

Donde se creó Ia primera luz
germinó la semilla del cielo azul
volveré a ese lugar donde nací

De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo
De nieve, huracán y abismos
el sitio de mi recreo

Viento que en su murmullo parece hablar
mueve el mundo y con gracia le ves bailar
y con él el escenario de mi hogar.

Mar bandeja de plata, mar infernal
es un temperamento natural
poco o nada cuesta ser uno más.

De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo
De nieve huracán y abismos
el sitio de mi recreo,

Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura
Hay nieve, hay fuego, hay deseos
allí donde me recreo >>